Los primeros relevamientos privados muestran un repunte en alimentos tras la baja de agosto y reabren la tensión sobre el IPC. Panificados, verduras y carnes lideran las subas, mientras las consultoras aún proyectan una inflación cercana al 2% para septiembre.
Los primeros relevamientos privados de septiembre encendieron una señal de alerta: tras la baja de la inflación al 1,7% en agosto, los alimentos volvieron a acelerar y podrían ejercer presión sobre el índice general de precios. Aunque las consultoras todavía proyectan que el IPC se mantendrá cerca del 2%, el comportamiento de los productos de consumo cotidiano vuelve a estar en el centro de la escena.
Las mediciones muestran diferencias importantes entre consultoras. LCG detectó un salto semanal del 3% en alimentos y bebidas, mientras que Analytica calculó una suba mucho más moderada, del 0,4%, luego del 0,8% registrado en la primera semana. Pese a esa brecha, las proyecciones para la inflación general se mantienen entre 1,8% y 1,9%.
Qué alimentos impulsaron la suba
El dato que más llamó la atención fue el relevamiento de LCG. La consultora detectó un «salto importante» en alimentos después de varias semanas con variaciones pequeñas, nulas o incluso negativas.
Las categorías que más empujaron el aumento semanal fueron:
- Panificados: +9,2%.
- Verduras: +6,2%.
- Carnes: +2,7%.
En la medición promedio de las últimas cuatro semanas, la inflación de alimentos calculada por LCG llegó al 1,5%, medio punto porcentual más que en el relevamiento anterior. En ese período, las bebidas subieron 4,5%, las verduras 4% y los lácteos 1,6%.
Analytica marcó un avance menor, pero con focos de presión
El relevamiento de Analytica presentó una fotografía distinta. Para la segunda semana de septiembre calculó un incremento de apenas 0,4% en alimentos y bebidas, una desaceleración frente al 0,8% de la primera semana.
Sin embargo, al observar las últimas cuatro semanas, la consultora estimó que los alimentos acumulan una variación promedio del 2,4%. Las verduras volvieron a aparecer como el principal foco de presión, con un salto del 11,5%, seguidas por las frutas, que aumentaron 4,2%.
En el otro extremo, carnes y derivados avanzaron 0,8%, mientras que aceites, grasas y mantecas registraron una variación del 0,7%.
Qué puede pasar con la inflación de septiembre
A pesar de la aceleración detectada en algunos alimentos, las consultoras todavía no anticipan un salto fuerte del IPC general. El escenario base sigue mostrando una inflación apenas superior al 1,7% de agosto, cuando el índice había desacelerado desde el 2,1% de julio.
Analytica proyecta entre 1,8% y 1,9% para septiembre, mientras que Eco Go espera un 1,9%. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA ubicó el consenso en 1,8%.
De cumplirse esas estimaciones, septiembre marcaría una leve aceleración de entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales, pero la inflación permanecería nuevamente por debajo del 2%.
El dato de agosto que busca consolidar el Gobierno
El nuevo movimiento de los alimentos aparece después de un dato favorable para el Gobierno de Javier Milei. El INDEC informó que la inflación de agosto fue de 1,7%, frente al 2,1% de julio. En los primeros ocho meses de 2026, los precios acumularon una suba del 21,3%, mientras que la variación interanual quedó en 33,5%.
Ahora, el desafío será sostener esa desaceleración pese a la presión de los productos de consumo cotidiano. El comportamiento de alimentos resulta especialmente relevante por su peso en la canasta y por el impacto que tiene sobre los hogares de menores ingresos en Argentina.
El Economista






