CRIMEN DE ARIEL MALVINO: EL OTRO ATAQUE LETAL DE RUGBIERS QUE LLEVA 17 AÑOS DE IMPUNIDAD

El 19 de enero de 2006, un joven estudiante de abogacía de 23 años fue asesinado a golpes por tres correntinos en el balneario brasileño de Ferrugem. La situación actual de la causa y los imputados.

Este 19 de enero se cumplen 17 años de otro ataque letal, de características similares al que sufrió Fernando Báez Sosa a manos de rugbiers a la salida de un boliche de Villa Gesell. El asesinato de Ariel Malvino, un estudiante de abogacía de 23 años, sucedió en 2006 en el balneario brasileño de Ferrugem, a 100 kilómetros de Florianópolis, cuando tres turistas correntinos lo mataron a golpes, en un caso que ni siquiera llegó a juicio.

El impacto social del caso Báez Sosa

En lo que respecta a las últimas novedades de la causa hay que remontarse recién a principios de 2021, donde el padre de la víctima, Alberto Malvino, manifestó a Télam que “el Juzgado de Santa Catarina está digitalizando las partes más importantes de la causa, con lo cual, pandemia mediante, estimamos para este año el juicio oral».

Un año antes, en 2020, la defensa de los acusados había presentado apelaciones del dictamen de elevación a juicio oral y público al Tribunal Superior de Santa Catarina y ante el Supremo Tribunal Federal, en Brasilia. 

«Todas las apelaciones fueron rechazadas y se confirmó la sentencia de elevación a juicio oral. Sólo resta esperar la fecha para el debate«, aseguraba en ese entonces Malvino, pero no hubo más información ni de parte de la familia de la víctima ni tampoco del entorno de los acusados.

Los imputados

Las defensas de los imputados Carlos Andrés Gallino Yanzi, Horacio Antonio Pozo y Eduardo Braun Billinghurst, mantienen una postura hermética ante la prensa, tal como lo hicieron desde el inicio de la investigación.

Según reconstruyó Télam de distintas fuentes del entorno de los acusados, Braun Billinghurst está casado, tiene dos hijos y maneja la firma «Nordemaq» junto a su hermano Lautaro, quien lo acompañó en las vacaciones de aquel verano de 2006. Ambos venden maquinarias pesadas como representantes de una marca internacional.

Asimismo, la madre de ambos, Nidia Billinghurst, se convirtió en los últimos años en jueza de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de la provincia.

Por su parte, Gallino Yanzi ya no vive en Corrientes. Se mudó a Neuquén y está en pareja.

Por último, Pozo está casado y tiene dos hijos, y si bien es veterinario está abocado a una empresa constructora propiedad de su familia. Su padre, también llamado Horacio, desde 2017 es diputado provincial de la alianza Encuentro Liberal por Corrientes, banca a la que llegó tras abandonar la Subsecretaría de Turismo que había ocupado a partir de 2014.

La causa

El vicepresidente segundo del Tribunal de Justicia del Estado de Santa Catarina, Carlos Adilson Silva, habilitó en 2019 a los defensores la tramitación de un recurso especial de efecto suspensivo del debate que el 29 de noviembre de ese año les fue rechazado.

Gallino Yanzi y Pozo serán juzgados llegado el momento por el delito doloso de «lesiones corporales con resultado de muerte», mientras que Braun Billinghurst por «tentativa de homicidio agravado», ya que se le atribuye haberle arrojado una piedra a Malvino cuando éste estaba tirado en el piso luego de haber sido derribado a golpes por los otros dos sospechosos.

Los imputados declararon en dos ocasiones ante la justicia, la primera en 2007, cuando presentaron argumentos y testigos para sostener que son inocentes. En abril de 2016, la sala 1 de la Cámara Federal de Casación Penal declaró inadmisible un recurso extraordinario solicitado por las defensas para declarar la nulidad de las indagatorias tomadas vía exhorto en el juzgado federal correntino a cargo de Juan Carlos Vallejos.

El crimen

Ariel Malvino, que residía en la Ciudad de Buenos Aires, murió el 19 de enero de 2006 cuando veraneaba con amigos en las playas de Ferrugem, Brasil, donde fue atacado primero a golpes de puño y luego con un piedrazo cuando estaba tendido en el suelo.

Malvino fue asesinado en una esquina céntrica de la ciudad bebiendo con unas amigas, presuntamente durante una pelea entre dos grupos de jóvenes correntinos y cordobeses.

La víctima se encontraba casualmente en el lugar de los hechos y, en ese contexto, le comentó a una de sus amigas: «Viste que mal nos hacen quedar los argentinos en el exterior». Ese comentario fue el que motivó que, presuntamente, Braun Billinghurst, Carlos Gallino y Horacio Pozo comenzaran a golpearlo hasta ocasionarle la muerte.

Gallino habría discutido y empujado a Ariel, mientras que Pozo le habría pegado una trompada en la nuca a la víctima, que cayó noqueada y golpeó la cabeza contra el piso, según la investigación judicial hecha en un primer momento por el fiscal Fabio Fernández de Oliveira Lyrio, que continuó Roberta Mesquita e Oliveira.

Según el testimonio de ocho testigos directos, Billinghurst habría tomado una piedra de 17 kilos y se la habría arrojado a la víctima.

Malvino murió en un Hospital Regional al que fue trasladado, mientras que los agresores huyeron a otro balneario y regresaron a Corrientes. Los tres imputados negaron las acusaciones en su contra y siempre estuvieron en libertad.

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