MIENTRAS EL OFICIALISMO DEFIENDE LA LÍNEA DE BANDERA, LA OPOSICIÓN SOLO PIENSA EN PRIVATIZARLA

La campaña electoral tiene al futuro de Aerolíneas Argentinas como un eje de debate. La oposición insiste, remarca y promete reprivatizar la línea de bandera. Por el contrario, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el precandidato a presidente de UP, Sergio Massa defendieron a rajatabla la pertenecia estatal de la empresa. Como una forma de protegerla, el diputado Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley para complicar o evitar cualquier intento de reprivatización. Este miércoles la oposición salió a responder. El precandidato a presidente de JxC, Horacio Rodríguez Larreta, amenazó que «si en un año no se autofinancia, no se le mandará plata«. En diálogo con Página/12, el presidente de Aerolíneas, Pablo Ceriani aseguró que las propuestas de la oposición «son de una pobreza enorme» y destacó que la visión neoliberal les impide tener en cuenta que «hay ‘gastos’, que, en realidad, son inversiones que generan ingresos«.

Larreta volvió a insistir con que Aerolíneas «se tiene que autofinanciar» y puso como plazo un año, advirtió: «Hay que plantear el déficit cero de la aerolínea», disparó. En diálogo radial, el candidato de JXC añadió que «hay funciones que las hace mejor el Estado y otras que las hace mejor el privado», y que «no hay que ser dogmáticos». Antes, el jefe de gobierno porteño había dicho que «una familia humilde del conurbano bonaerense subsidia a Aerolíneas cuando compra leche». «¿Por qué la señora con el IVA de la leche tiene que pagarle pasajes gratis a familiares de Aerolíneas?», se había preguntado. Esas declaraciones le valieron las críticas de Massa, que en su discurso del lunes le pidió «ser serio con los números en este proceso electoral». 

La crítica y la amenaza de destruir a línea de bandera es compartida por Patricia Bullrich y Larreta. La otra precandidata de JXC, dijo que «las empresas tienen que financiarse», y opinó que AA significaba «un gasto que utiliza una cantidad minoritaria de personas». Ella propone «volver la política de cielos abiertos». Javier Milei, de La Libertad Avanza, sin eufemismos opinó que «el de Aerolíneas es uno de los casos más escandalosos. No debería estar en manos del Estado y yo la privatizaría».

El diputado del PRO que responde a Patricia Bullrich, Luciano Laspina, se subió a los dichos de Larreta, compartió la noticia del proyecto de Kirchner y posteó en sus redes: «¿Alguna vez viajaste gratis en Aerolíneas? Los de ‘La Cámpora’ sí, todo el tiempo. Convirtieron la empresa estatal de aviación en su principal caja. Por ley debemos prohibir que se destine un sólo peso más de los argentinos al despilfarro de la política». Minutos más tarde, Nicolás Capella, piloto y dirigente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), publicó los viajes que realizó Laspina a Rosario de forma gratuita con Aerolíneas Argentinas y dijo: «Que mentiroso sos, Laspina. Viajas gratis en Aerolíneas por tu condición de Diputado, como lo hacen los demás funcionarios». En diálogo con este diario, Laspina añadió que Aerolíneas «tiene que ser una empresa sin déficit, como es FlyBondi», y que «cuando sea una empresa eficiente y competitiva será indistinto de quien es la propiedad».

Ceriani, en diálogo con este diario, se tomó unos minutos para defender el proyecto presentado por Kirchner, que implicaría modificar la ley 26.466 para adelantarse a cualquier intento de la oposición por deshacerse de AA. «Es importante llevar la discusión al Congreso porque las principales beneficiarias son las provincias, que están allí representadas. La protección de la empresa tiene que ser una política de estado y no puede estar atada a la decisión caprichosa de un ministro o de un funcionario de turno«, justificó. Además, añadió que «la amenaza de cerrar Aerolíneas Argentinas es extemporánea, más después de la pandemia, cuando todos los estados están protegiendo sus aerolíneas de bandera». El presidente de Aerolíneas, que el lunes estuvo en el escenario con CFK y Massa en Ezeiza, resaltó que «la visión neoliberal de ‘recortar gastos’ que proponen desde la oposición no tiene en cuenta que hay ‘gastos’, que, en realidad, son inversiones que generan ingresos«.

Leopoldo Moreau, uno de los cofirmantes del proyecto de Kirchner, dijo a Página12 que «si Larreta está preocupado por los recursos públicos y el déficit fiscal, lo primero que tendría que hacer es suspender el llamado a licitación que hizo el gobierno de la Ciudad para contratar a una empresa que inspecciona veredas por 2 mil millones de pesos. Veredas que tienen un costo de 16 mil millones al año. Mientras le dedica solo 900 millones a la refacción de escuelas». Además, denunció que «la intención de Larreta es repetir lo que ya hizo Macri, pero peor», y que «no se preocupa por el gasto público, sino por el destino de ese gasto. Nosotros queremos orientar la inversión a las necesidades de todos los argentinos, como en caso de AA que promueve el turismo y la conectividad, y ellos quieren orientarlo al bolsillo de sus amigos«. Mariano Recalde, expresidente de Aerolíneas, añadió que «nuestra línea de bandera conecta a los argentinos, promueve la integración y el desarrollo social y económico del país y nos posiciona como destino turístico, cultural y de negocios. Por eso su destino no puede estar sujeto a la irresponsabilidad de un sector político».

El proyecto que Kirchner presentó en el Congreso especifica que la iniciativa surgió porque «hoy nos encontramos frente a discursos irresponsables y alejados de la mirada estratégica que debe tener la construcción de un país para todos y todas«. «Se pretende volver a cero el esfuerzo que tanto le ha costado al pueblo argentino para reconstruir las empresas públicas luego de la estafa de las privatizaciones y otra vez la excusa de que una empresa deficitaria debe cerrar o debe estar en manos privadas como una idea nueva», detalla. En esa línea, cerca de Kirchner añadieron que en esos discursos opositores se decide ignorar la importancia que una línea aérea de bandera genera y se omite hablar de los 11.029 puestos de trabajo que genera de manera directa y de los 92.652 de manera indirecta.

Desde AA remarcaron que durante esta gestión se abrieron tres nuevos destinos de cabotaje: el primero a Puerto Madryn, Chubut, que había perdido conectividad con Buenos Aires. Eso hizo que el turismo crezca exponencialmente en temporada de ballenas y otras empresas como Fly Bondi, al ver los buenos resultados, se plegaron y empezaron a viajar al mismo destino. En segundo lugar se incorporó Merlo, San Luis, que significó un éxito en la temporada de verano para toda la zona de Traslasierra, Córdoba y el tercer destino incorporado fue Reconquista, Santa Fe. «Con eso se completa el mapa actual de cabotaje que contiene 39 destinos en todo el país de los cuáles 22 solo tienen conexión gracias a Aerolíneas porque las empresas privadas evalúan que no es rentable para ellos», indicó Carlos Figueroa, vocero de la empresa.

Más allá de las conexiones locales, también hay internacionales. Por semana, Aeroparque recibe 65 vuelos de aerolíneas provenientes de Brasil y seis ciudades del interior tienen conexiones directas con San Pablo. «Es impensado que esta apuesta por el desarrollo federal y regional, se desarrolle si no es con la potencia del sector público. Lo que se subsidia –que cada vez es menos– es capacidad logística que se pone al servicio exclusivo del desarrollo nacional», añadió el vocero.

Página/12

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