El financiamiento propuesto por US EXIM está condicionado a la compra de bienes y servicios estadounidenses y todavía requiere aprobación. Para YPF, suma una pieza clave a la estructura financiera de un proyecto valuado en US$51.000 millones.
El megaproyecto Argentina LNG, impulsado por YPF, Eni y XRG, consiguió una pieza clave para su estructura financiera: el Export-Import Bank de Estados Unidos (US EXIM) propuso aportar hasta US$ 6.000 millones de financiamiento de largo plazo para el desarrollo de infraestructura y producción.
No se trata todavía de un desembolso. La propuesta deberá atravesar la aprobación final del Directorio de la entidad y está vinculada a la adquisición de bienes y servicios estadounidenses para el proyecto.
El monto es relevante porque Argentina LNG requiere una inversión total estimada en US$51.000 millones durante la vida del proyecto. Para la primera etapa, YPF calcula necesidades de entre US$29.000 millones y US$32.000 millones, una escala que obliga a combinar aportes de los socios con deuda internacional y garantías de agencias de crédito a la exportación.
En ese esquema, los US$6.000 millones de EXIM no financian todo el proyecto, pero representan una parte significativa del capital que YPF busca conseguir en los mercados internacionales.
Por qué importa el EXIM
El Export-Import Bank of the United States no es un banco comercial tradicional. Es la agencia oficial de crédito a la exportación de Estados Unidos, una entidad federal independiente cuya misión es facilitar las ventas internacionales de bienes y servicios estadounidenses.
Fue creado en 1934, durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt, en plena Gran Depresión, como una herramienta para impulsar las exportaciones y el empleo estadounidense. En 1945 pasó a funcionar como agencia independiente.
Su lógica es diferente a la de un banco privado: EXIM puede ofrecer préstamos, garantías y seguros de crédito para facilitar operaciones internacionales cuando el financiamiento comercial no alcanza o cuando existen riesgos que el sector privado no está dispuesto a asumir. La propia entidad señala que su respaldo cuenta con la garantía plena del gobierno de Estados Unidos.
Por eso, la propuesta para Argentina LNG tiene una doble lectura. Para YPF significa acceder a financiamiento de largo plazo para una obra de gran escala; para Estados Unidos, implica abrir oportunidades para sus empresas proveedoras de equipos, tecnología y servicios.
El financiamiento propuesto está asociado a la adquisición de bienes y servicios estadounidenses para el desarrollo del proyecto.
Esto convierte al crédito en una herramienta de financiamiento y, al mismo tiempo, de promoción de exportaciones. Es una característica habitual de las agencias de crédito a la exportación: el respaldo financiero busca facilitar que empresas del país de origen participen de proyectos en mercados internacionales.
En el caso argentino, la operación puede beneficiar a contratistas estadounidenses que participen en obras vinculadas con gasoductos, procesamiento y demás infraestructura del proyecto.
Una pieza del rompecabezas financiero
Argentina LNG contempla dos unidades flotantes de licuefacción con una capacidad inicial conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL.
La primera etapa requiere inversiones millonarias antes de que comiencen los ingresos por exportaciones. Por eso, el acceso a financiamiento de largo plazo es uno de los puntos centrales para alcanzar la decisión final de inversión.
La estructura prevista combina capital de los socios y deuda. El respaldo de las agencias de crédito a la exportación resulta particularmente importante porque puede mejorar las condiciones de financiamiento y facilitar la participación de bancos comerciales.
YPF busca sumar además otras agencias internacionales para completar el esquema financiero.
De Vaca Muerta a los mercados globales
El proyecto pretende convertir el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta en una plataforma exportadora de GNL.
La infraestructura incluye producción de gas en Neuquén, transporte dedicado, plantas de tratamiento y unidades flotantes de licuefacción frente a la costa de Río Negro, en el Golfo San Matías.
La primera fase apunta a producir 12 millones de toneladas anuales, con una eventual ampliación hasta 18 millones.
Para YPF, el proyecto representa además una forma de transformar reservas de gas en ingresos provenientes de mercados internacionales.
El próximo objetivo: cerrar el financiamiento
La propuesta de EXIM llega mientras YPF acelera las negociaciones con otras entidades financieras y agencias de crédito a la exportación.
La compañía apunta a completar la estructura de financiamiento durante los próximos meses y avanzar hacia la decisión final de inversión (FID) hacia fines de noviembre.
El paso siguiente será comenzar la ejecución de las obras previstas para la primera etapa.
Así, los US$6.000 millones ofrecidos por EXIM funcionan como algo más que una fuente de fondos: son una señal de respaldo institucional de Estados Unidos y, al mismo tiempo, una puerta de entrada para empresas estadounidenses al desarrollo de la nueva cadena exportadora de gas de Vaca Muerta.
El Economista






